26 de junio de 2009

El Maíz y el Dios de la lluvia

Enrique Piedra

El maíz desde su origen se vinculo con el hombre, lo domesticó, como el maíz domesticó al hombre, una vida dual, ¿Porqué? porque el maíz no puede reproducirse por si mismo, necesita al hombre, fue creado por el trabajo del hombre, 59 razas, este enlace hombre-maíz tuvo un vinculo con los dioses a través de danzas y ofrendas, como un modo y forma de expresión.
Su cultivo en diversas regiones de Mesoámerica se generalizó, para su crecimiento y reproducción es necesaria el agua y como tal entre los diversos dioses sobresale en importancia el dios de la lluvia.
Eric Thompson señala que los símbolos y rituales en Mesoámerica se inician con los olmecas, Florescano menciona, que el dios del maíz olmeca tiene cabeza en forma de mazorca, ojos almendrados, boca con rasgos de jaguar y una banda frontal adornada por cuatro granos de maíz, en una hendidura de la parte trasera de la cabeza brotan hojas de maíz o una mazorca, esta representación de la diosa del maíz hace su recorrido primeramente por Mesoámerica.
Covarrubias menciona, que los rasgos de tener colmillos y la boca que gruñe se relaciona con el jaguar, ya que este habita en montañas y cuevas, el lugar de residencia legendaria de los dioses de la lluvia.
En el culto mexica existían tres fiestas hacia los dioses de la lluvia y relacionados con el ciclo del maíz, ritos en los 18 meses o veintenas del XIUHPOHUALLI (cuenta del año) del calendario azteca. En la estación seca, fiesta de inicio del año ATLCAHUALO (febrero) sobresalían los sacrificios de los niños, eran llevados en procesión a los santuarios de los cerros ataviados de dios de la lluvia, siendo el principal ritual mexica para provocar la lluvia, esto para fortalecer y ayudar al crecimiento del maíz, este ritual se acompañaba con el sonar de sonajas del AYOCHICAHUAZTLI, incensarios con copal simbolismo de las nubes y la provocación de lagrimas en los niños (simbolismo de la lluvia).
Creían que los cerros retenían el agua en su interior y la soltaban en tiempos de lluvias, la relación con el maíz era que este estaba guardado en el interior de los cerros. Los tlaloque, los dioses de los cerros eran los dueños originales del maíz, para su obtención era necesario un intercambio con los dioses de la lluvia, un contrato a través del sacrificio de los niños el NEXTLAHUALLI o sea la “deuda pagada”.
La fiesta de siembra en HUEYTOZOZTLI fines de abril, principios de mayo (intermedio entre la época seca tonalcoy época lluviosa) que 40 días antes las dos víctimas humanas representaban a TLALOC Y CHALCHIUTLICUE (Sahagún).
Los cerros se conocían como receptáculos de agua y las nubes se formaban en la cumbre de los cerros, la morada de TLALOC o TLALLOC según análisis de Thelma Sullivan (1972), y que literalmente significa “el que esta hecho de tierra” “el terroso”.
En lo mítico tenia otros nombres: Quiahuit (lluvia); Dzahui (lluvia) equivale a Tlaloc en la mixteca; Mu´ye (lluvia en otomi; Quiconahui Quiahuitl “9 lluvia” nombre dado al dios de la lluvia en Cholula.
Esta culto a los dioses de la lluvia reflejaba la observación de los ciclos metereológicos anuales y que encarnan a Tlaloc relacionados con la lluvia o tormenta (rayos, truenos, nubes, lluvia y corrientes de agua). En esta cosmovisión Mesoamericana los olmecas son los hacedores del agua, por venir del oriente los vientos que provocan las lluvias, la abundancia agrícola y tlalocan se describe como un cerro hecho de tierra, una olla, un contenedor de agua, tlalocan es mas que la morada del dios, las aguas son propiedad de Chalchicuitlicue “brotan desde el interior del cerro” ella las deja escapar de sus manos. (Tomado de los dioses del maíz)

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