Oscar León
La calle de Amado Nervo prácticamente se encuentra destruida por el paso constante de pesadas unidades de autobuses Excelsior, pues su terminal se ubica por aquel rumbo. Cabe recordar que esta avenida fue pavimentada con concreto hidráulico en los años noventa cuando fue presidente municipal el Profr. Conrado Arenas. Además que falta también reparar el sistema de alumbrado público ya que aparte de estar llena de baches se encuentra en penumbras.
Podría agudizarse el problema del ambulantaje, en razón de que se sabe que al ayuntamiento le han solicitado la devolución del terreno que fue habilitado para abrigar a un número importante de “puestos ambulantes”. Conocido como Plaza Coatepec y ubicado en la segunda calle de Melchor Ocampo, ahora se exige sea devuelto. Hace unos meses la actual administración municipal le dio una renovada y digamos que está digno el lugar. Lo malo es que hace falta mayor promoción para que las personas se acerquen a este espacio alterno para adquirir algunos productos de la canasta básica.
En estos días se ha hecho más notorio el deterioro que presentan los postes de telefonía, y eso que es una empresa de clase mundial. Esta semana dos, por lo menos, se cayeron y pasaron varios días para que fueran reparados. A propósito, tal vez sería bueno que los postes que son de madera fueran cambiados por unos más durables y resistentes, además se enviaría un buen mensaje ecológico invitando al cuidado de la los árboles. Ésto por parte de la empresa.
Abrumadora la lista de aspirantes que desean participar en la próxima contienda electoral. De todos los partidos y de todo los colores tratan a como dé lugar de hacerse visibles y llamar la atención. Es más, se percibe un ambiente agitado, áspero y pesado, ya que nadie quiere ceder y todos se creen con los méritos suficientes como para sacrificarse por cuatro años, por sus congéneres. Lo peor es que cuando llegan al puesto se marean y olvidan que tenían promesas de campaña. Esperamos una contienda de altura y que participen los mejores prospectos para ocupar la alcaldía o la diputación local.
Si alguien es impertinente a la hora de manejar un vehículo, esos son algunos taxistas de la ciudad. Se estacionan en doble fila, no respetan el uno por uno, donde sea hacen sitio, o parada y siempre tratan de “ganar” y llegar primero. Olvidan las reglas elementales de urbanidad que permiten una sana convivencia vial.
Con la instalación de tiendas transnacionales, esas que comercian de todo, le pegan de lleno al comercio en pequeño. De poco o nada sirve que a los abarroteros se les brinde apoyo y facilidades para la instalación de su tienda o “changarro” y que después se autoricen este tipo d negocios que prácticamente mata estas iniciativas y deja en la calles a varias familias. Lástima.
No hay comentarios:
Publicar un comentario