16 de septiembre de 2011

11 SEPTIEMBRE DE 2001, 10 AÑOS DESPUÉS


Un punto de vista desde la ciudad misma de New York

Por: Fco. Javier Cid

Eran las 8 de la mañana, iniciaba mi día y de pronto me dicen: “un avión se estrelló contra las Torres Gemelas”. Pensé que era alguna avioneta de turistas o algún piloto inexperto, ese tipo de accidentes pasaban. Sin embargo, las noticias se enlazaron en vivo y por la televisión fuimos testigos del segundo avión al estrellarse contra la segunda torre. En ese momento el pánico cundió en nosotros al pensar en nuestros hijos, pues la escuela en la que realizaron la primaria está muy cerca del aeropuerto La Guardia (Es el 2do aeropuerto de New York); y los aviones pasan sobre la escuela normalmente al aterrizar. Salí corriendo a buscar a mis hijos, en unos minutos recorrí las 4 calles que separan la casa de la escuela; al llegar a la escuela les indique a los profesores mi temor y accedieron a dejar salir a mis hijos, aún cuando no es común que una haga eso aquí; me imagino que ellos ya tenían alguna información del suceso pues no lo objetaron; algunos otros padres hacían lo mismo. La incertidumbre nos invadió, nadie esperaba un ataque al centro financiero mundial. Al regresar a la casa las noticias eran continuas y confusas; en casa discutíamos sobre alejarnos de la zona por la cercanía con el aeropuerto; cuando se da la información del avión que se estrellaba contra el Pentágono en la capital de los Estados Unidos, la sede de inteligencia militar del país y el temor de que más aviones que estaban en el aire fueran usados contra más edificaciones a lo largo y ancho de Estados Unidos. Nadie sabía la magnitud del suceso. Un avión más cayó en las afueras de Philadelphia, las noticias especularon que su destino era la Casa Blanca, el edificio donde vive el Presidente de USA. Lamentablemente por la televisión vimos cómo después de que los aviones se estrellaron, la gente se tiraba de las torres al vacío y minutos después el terror de ver como los dos edificios más altos del mundo se derrumbaban sobre su propia estructura, fue lamentable ver a toda esa gente inocente morir por el fanatismos religioso o las ansias de poder de alguien. Las noticias de que se suspendían las operaciones en los aeropuertos nos tranquilizó un poco y sinceramente me quitó el temor de vivir cerca de un aeropuerto. En la televisión se vio cómo la gente trataba de escapar de la ciudad caminando en todas las direcciones posibles, lo más lejos de los escombros en que se convirtieron todos los edificios de alrededor, pues además de las torres gemelas varios edificios que estaban junto a ellos también se derrumbaron. Al ver todo ese terror decidí no abrir la oficina ante la incertidumbre de la situación. Había muchas especulaciones, desde un ataque por parte de alguna  nación enemiga a este país hasta un ataque terrorista, versión que después se confirmaría.

Los días siguientes se dieron en un ambiente de pánico y cualquier situación un poco anormal despertaba temor en la gente; muchas personas culpaban a cualquier que tuviese la apariencia de musulmán y eran agredidos física y verbalmente. Muchos Mexicanos, optaron por viajar a México al perder su fuente de trabajo, por la incertidumbre y por el temor a otro ataque, pero las ventas de boletos para regresar a México se dispararon en las agencia de viajes.

    La vida siguió adelante y después de diez años y varias guerras iniciadas por Estados Unidos en represalia por esos ataques; Osama Bin Laden, persona que se adjudicó la autoría intelectual de los mismos fue cazado y eliminado por las fuerzas especializadas estadounidenses, no fue detenido y enjuiciado como era su obligación y con eso perdieron la poca credibilidad que les daba el derecho de responder a la violencia, sin generar más violencia.

La situación económica en este país se ha deteriorado al límite que mucha gente sigue sin conseguir un empleo bien remunerado, el sueño se ha convertido en una constante pesadilla para muchos, muchas personas al amparo de leyes muy frágiles han abusado y creado situaciones de terror para otras personas que en su afán de un camino fácil han caído en trampas mercantiles.

Este país está al límite de una crisis y la economía vive sus peores momentos; conseguir cualquier producto fabricado en USA es difícil pues es más caro aunque de mejor calidad que lo que viene de fuera. Esta difícil que este país salga adelante si todo llega de fuera, pues los dueños del dinero han optado por llevarse los fabricas fuera de este país.

Esta ciudad con tantos edificios a cada momento se encuentra con la alarma de una amenaza, hoy mismo he notado a policías armados con fusiles automáticos -algunos de manera discreta otros a plena vista-, esto pasa cuando se activa la alarma de alguna amenaza y aunque sabemos que existen muchos locos en todos los bandos, generalmente el accionar de estos policías no es motivo de pánico en la gente, es más bien un alivio el verlos, la gente se siente más segura con ellos.

Mucho se ha dicho y se ha analizado; si fue cierto o no que fue un ataque de fuera o algo planeado, o algo peor, que dejaron que pasara; la duda existe en todos. Lo cierto es que la situación no mejora y si “Osama Bin Laden” dijo alguna vez que soñaba con hundir a los Estados Unidos está a punto de lograrlo. La economía no camina.

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