16 de enero de 2009

Cambiar de dieta, más poderoso de lo que se imagina

Por: Verónica Carrillo

Esta colaboración está dirigida, principalmente, para todos aquellos lectores y sus familiares con severos problemas de salud. No quiero decir que otras dietas que existen sean mejores o peores. Las recomendaciones son medidas casi extremas porque se pretende tener una respuesta curativa y de revertimiento de enfermedades de difícil tratamiento con medicamentos.

"Un padecimiento provocado por una mala dieta debe ser tratado modificando la dieta para convertirla en algo que armonice más con lo que es natural para nuestra especie".

Neal D. Barnard es un médico de 52 años, escritor, investigador clínico estadunidense. Fundó y preside desde 1985 el Comité de Médicos para la Medicina Responsable (PCRM) que tiene como objetivo promover la medicina preventiva y la buena nutrición. Defensor de la dieta vegetariana baja en grasas ha escrito una docena de libros e investigaciones sobre nutrición y su impacto en la salud humana. Barnard es presidente del Proyecto de Cáncer y desde el 2004 encabeza el Centro de Investigación Clínica de Washington.

El PCRM es una organización no lucrativa que promueve la medicina preventiva, especialmente la buena nutrición de la salud. Se opone al uso de animales para la experimentación médica y promueve alternativas a la investigación en animales.

Las propuestas e investigaciones, (basadas en la medicina preventiva) del Dr. Barnard echan por tierra terapias convencionales dirigidas a controlar diversas enfermedades. En esta ocasión nos referiremos a la diabetes por ser una pandemia en la población mexicana. Según Barnard:

“Las nuevas investigaciones sugieren que algunos genes que forman el cuerpo humano, sufren influencias externas. La acción de los genes, no puede ser cambiada para rasgos como el color de ojos o sexo. Pero para almacenar o quemar grasas, los genes no son los que mandan. O sea, nosotros podemos influenciarlos. No es complicado. Cada vez que comemos, algunos alimentos encienden determinados genes y otros los apagan. La comida es el único disparador de los genes que influyen en nuestro peso. Una dieta vegetariana con poca grasa ofrece una manera de gran alcance de controlar e incluso revertir la diabetes”.

“Les doy un ejemplo: Todos tenemos un gen para el almacenamiento de grasas, el cual está en el cromosoma 8, y sus efectos son obvios en nuestros muslos y cintura. Pero esto se va si quitamos las grasas, vegetales y animales, de lo que comemos. Si el gen de depósitos grasos no tiene con que trabajar –no grasas para guardar-, entonces se apaga. Liberar de trabajo a los genes que queman grasa con una dieta de calorías provenientes de carbohidratos complejos como son las legumbres, pastas integrales y vegetales. Para gente con problemas de peso, recomiendo los carbohidratos buenos, que liberan sus azúcares muy lentamente”.

“Comer grasa de pollo, de vaca o pescado, papas fritas, encienden los genes engordantes. Por el contrario, las legumbres, los vegetales y las frutas liberan sus azúcares muy lentamente, permitiendo al cuerpo disminuir su necesidad de insulina (ésta puede bajar la quema de grasas). Las mismas comidas saludables, son bajas en grasas y altas en fibra, lo cual satisface el apetito”.

En sus investigaciones, el Dr. Barnard emplea dietas vegetarianas, y logra, pérdidas de peso de ½ kilo por semana, promedio. También mejora los niveles de colesterol. En el Congreso Americano de Cardiología del 2000, “tuvimos un magnífico nivel de colesterol, menos de 50, en una mujer. Fue sólo en 5 semanas, simplemente, empleando una alimentación vegetariana”.

Recomienda “no seguir la dieta de las proteínas, ya que trae problemas cardíacos y no hacen perder peso. Mantener el apetito regulado, comiendo regularmente y evitando dietas de bajas calorías”.

"El cuidado médico siempre tiene un papel, pero la más poderosa herramienta para una buena salud es la comida que ponemos en nuestro plato todos los días".

La recomendación va dirigida en el sentido de que "no queremos que nuestros hijos sean parte de una generación que se dirige a ser la generación menos saludable que hayamos tenido jamás". "No debemos tener esposos, esposas o padres que se resignen a la enfermedad".

No hay comentarios: