16 de enero de 2009

Los Transgénicos, alimento o veneno

Por Vicenta Muñoz

Algunos enzimas y aditivos utilizados en el procesado de los alimentos se obtienen desde hace años mediante técnicas de DNA recombinante. La quimosina, por ejemplo, enzima empleada en la fabricación del queso y obtenida originalmente del estómago de terneros, se produce ahora utilizando microorganismos en los que se ha introducido el gen correspondiente. Sin embargo, la era de los denominados "alimentos transgénicos" para el consumo humano directo se abrió el 18 de mayo de 1994, cuando la Food and Drug Administraticion de Estados Unidos autorizó la comercialización del primer alimento con un gen "extraño", el tomate "Flavr-Savr", obtenido por la empresa Calgene. A partir de este momento, se han obtenido cerca del centenar de vegetales con genes ajenos insertados, que se encuentran en distintas etapas de su comercialización, desde los que representan ya un porcentaje importante de la producción total en algunos países hasta los que están pendientes de autorización.

1. Información general de los alimentos transgénicos

Se denomina alimento transgénico al alimento portador de material genético perteneciente a especies no emparentadas transferido a él mediante ingeniería genética.

1.-Estos alimentos se obtienen para:

2.-Que tengan una vida comercial mas larga.

3.-Resistan condiciones ambientales agresivas, como heladas, sequías y suelos salinos.

4.-Resistan herbicidas.

5.-Resistan plagas de insectos.

6.-Resistan enfermedades

7.-Tengan mejores cualidades nutritivas.

Los genes para insertar en los alimentos se obtienen de distintas formas. En el caso de querer conseguir una vida comercial mas larga, por ejemplo, en el tomate "Flavr Svr", no se introduce un gen de otro ser vivo, sino un gen "anti sentido", artificial, que evita que se sintetice una proteína responsable del "apochamiento" del tomate.

En los demás casos, se introducen genes que codifican la síntesis de proteínas especiales. El gen que hace a la soja resistente al glifosato (un enzima que no es afectado por este herbicida) procede de una bacteria del suelo. El que codifica la resistencia a insectos se obtiene de una bacteria patógena para los insectos, pero totalmente inocua para los animales superiores
Reflexión

Hay diversos puntos de vista en cuanto al futuro, la comercialización y etiquetación de estos alimentos. En general los que van en pro se ven influenciados por razones políticas y económicas. He visto muestras de pruebas e investigaciones exhaustivas que concluyen que no es seguro para nuestro futuro comercializar en estos momentos dichos alimentos. ¿Será correcto, para comenzar, jugar con la naturaleza? Podemos decir, somos Dios y podemos cambiar la información genética de nuestros alimentos, sin siquiera sopesar futuras consecuencias en potencia catastróficas? No creo. También es injusto para el consumidor que no desea poner en riesgo su salud no estar consciente de si el alimento que consume es un “alimento de Frankenstein” o un alimento natural. Compañías multinacionales y publicidad quieren hacernos creer que éste constituye el próximo paso del avance tecnológico. Y puede ser que hasta beneficie la agricultura en países de menor desarrollo. Pero, ¿a qué precio?. Hay que considerar la evidencia ya presentada y admitir que en realidad no sabemos lo que hacemos. No podemos permitir que nos conviertan en conejillos de indias. El que juega con la naturaleza, debe conocer con certeza las consecuencias y saber tomar responsabilidades.

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