3 de abril de 2013

LLEGA A TRIBUNALES CASO “EXCÉLSIOR”



 
Luego de presenciar la comparecencia del apoderado legal  de la Sociedad Cooperativa de Autotransportes Excélsior, Rubén Salvador Lara Mateos, don Rosalío Olmos Rodríguez sale del Juzgado Primero de Distrito en el Estado de Veracruz, dentro del juicio mercantil 135/2012 que interpuso contra actos de directicos de la empresa camionera. Foto: Archivo AVERCOP


Elfego Riveros

Segunda de 3  partes

Si Marco Antonio Pérez Vela fuera un simple socio o trabajador de la Sociedad Cooperativa de Autotransportes Excélsior –como nosotros-, no le alcanzaría su salario para tener tantas propiedades, como ranchos, casas, vehículos, cuentas bancarias y otros negocios, dicen choferes, mecánicos, cobradores, despachadores e inspectores a Radio Teocelo y al periódico Alta Voz.
La circulación de la edición 117 de Alta Voz  -donde se detallan los agravios de Marcos  en contra de humildes socios y trabajadores de Excélsior-, despertó indignación e  interés en diversos sectores y medios de comunicación de la región,  por la impunidad con que  el presidente del Consejo de Administración  convirtió la cooperativa  en un  “imperio familiar”.
 
Por su parte, Rosalío Olmos Rodríguez –enviado dos veces a la cárcel por Pérez Vela-, explica a este medio impreso cuál es el propósito fundamental de entablar un juicio mercantil en contra de los directivos de esa empresa camionera.
De cómo Marcos se adueñó  del patrimonio de todos
Habla desde su humilde vivienda en Coatepec, el señor Raymundo Hernández Trujillo, quien posee documentos que prueban una  antigüedad de 44 años en los “Excélsior” (de 1958 a 2000), y  actualmente padece las consecuencias del “azúcar”, luego de ser echado a la calle  por Marco Antonio Pérez Vela, sin un centavo de liquidación:
 “... fui  despachador, cobrador e inspector entre 1958 y el año 2000, tiempo durante el cual trabajé entre 12 y 17 horas diarias, hasta que Marcos decide suspenderme, por reclamar los derechos de los demás…todo se descompuso por la ambición de Marco Antonio Pérez Vela, que empezó a correr a los trabajadores; antes, el que se iba, no se iba sin nada, como en el tiempo que fue presidente de la cooperativa don Gonzalo Fuentes; ahora Marcos saca a los viejos y auténticos socios que levantamos la cooperativa y mete a nuevos socios, a los que no les costó, para disponer a su antojo del patrimonio que no es de ellos; algunos dicen que Marcos sí está comprando nuevos carros, pero yo les digo que es con dinero de todos, no de él; además, se sabe que hace negocio con las empresas camioneras, que le dan su comisión por la compra de unidades; ahora ese señor ya se hizo rico pero con el dinero de nosotros, él y su familia nomás agarran pero sin trabajar; en cambio, a uno que se acabó ahí lo echan a la calle sin un centavo…”
La señora María Luisa Elox, esposa de don Raymundo, cuenta que su marido  fue asaltado y golpeado cuando era inspector, por lo que dejó de trabajar unos días, mientras se reponía; por esa razón, Pérez Vela lo echó de la cooperativa, inventándole  “abandono de trabajo”.
Agrega que su esposo, por la diabetes casi pierde la vista, no puede sostenerse, usa silla de ruedas y necesita medicamento y tratamiento especial; lo poco que recibe de pensión del Seguro no le alcanza y se indigna cuando narra a Alta Voz la respuesta que le dio Marco Antonio Pérez Vela, cuando le reclamaba la liquidación de don Raymundo; le dijo: “y para qué quiere dinero, para el Sancho?”
Otro de los socios que fueron echados a la calle por el actual presidente del Consejo de Administración de los Excélsior, fue Marcos Rizo Jácome, quien ingresó en 1974 como ayudante de mecánico hasta llegar a Jefe de Taller; por su desempeño y honestidad lo hicieron socio de la cooperativa en 1986, hasta que Pérez Vela lo despide también sin derecho a nada.
Aarón Rizo Suárez  recuerdan que en 1999 su papá tuvo problemas con el hijo de Marcos, Marco Antonio Pérez Limón, quien bajo los efectos del alcohol llegó al taller junto con Sergio Luna y lo golpearon por negarse a ponerle horas extras, sin haberlas trabajado, cuando era aprendiz de mecánico.
Por eso, Marcos Rizo Jácome pidió su liquidación en 2001, pero Pérez Vela siempre le decía: “tú espérate a la asamblea” y nunca le contestaron; en 2002, igual que a otros socios, lo convocan pero para decirle que estaba fuera; muere por diabetes  sin derecho a nada “y háganle como quieran”, contestaban los abogados de la empresa cuando sus familiares reclamaban la liquidación. Al menos le correspondían $ 176,000 pesos, dice su hijo Aarón.
Agrega  que en diciembre de 2002, cuando él tenía 16 años, le tocó ver cómo Marco Antonio Pérez Vela puso judiciales en la entrada del salón donde se llevaría a cabo aquella asamblea, pues quería tener todo el control; en 14 años, dice, él y su familia ya se quedaron con todo, tiene comprados a ministerios públicos, juzgados, agentes de Tránsito…
El hijo de Marcos Rizo Jácome exhibe un Certificado de Aportación con valor de $ 5,000 pesos, emitido en 1986 a nombre de su papá, pero explica que Pérez Vela no ha querido explicarle a nadie si esos documentos dan derecho a cobrar utilidades, por lo que exige se haga público el libro o padrón de socios actuales y el número de certificados que posee cada uno.
Aarón y sus hermanos Pablo y Rosa Luz, sobreviven junto con su mamá Concepción Suárez Cuevas, gracias a una pequeña tienda de abarrotes que les dejó en Coatepec don Marcos Rizo, a cuyos funerales prohibió ir Pérez Vela a socios y trabajadores de la cooperativa; y menos cooperó con los  gastos de sus  funerales.
Otro caso narrado para Radio Teocelo y Alta Voz es el de don Rogelio Ruiz Durán, quien trabajó 25 años de chofer y dos de cobrador en la cooperativa Excélsior, hasta el 2005 que consiguió una media liquidación.
Explica que durante los años que trabajó en la línea camionera, pudo darse cuenta de la serie de atropellos y agravios cometidos contra sus compañeros y de cómo se adueñó del patrimonio de los auténticos trabajadores y socios de Excélsior:
“… me retiré, al ver que cualquier error lo usaba (Pérez Vela) de pretexto para corrernos; se valía de los mismos compañeros para echar de cabeza al que intentara unir o defender a los demás trabajadores; les prometía hacerlos socios pero cuando ya no le servían, también les inventaba cargos para despedirlos; una vez me suspendió un mes (muestra el oficio)mandándome al taller y pagándome únicamente 50 pesos por día, en represalia por platicar con Rosalío Olmos Rodríguez, que le viene grande; por eso lo mandó a la cárcel dos veces, para  meterle miedo a otros que se atrevieran a defender sus derechos; Marcos mintió, humilló, amenazó, dividió, manipuló y compró a todo mundo para quedarse como dueño de todo y eso no puede ser, sí se puede evitar que él y su familia se adueñen de lo que es de todos los trabajadores y de los  socios más antiguos; él no puso dinero ni trabajo cuando entró, era menos que los socios más antiguos y cómo es que ahora es el patrón de todos, si en las cooperativas no hay patrones; pedimos que se aclare todo y que se nos  pague a todos una justa  liquidación, que se unan  los demás; que Marcos  rinda cuentas de las entradas y salidas de dinero y explique lo de los Certificados de Aportación; que explique porqué dio de baja del Seguro Social a tantos  trabajadores,  porqué no hay reparto de ganancias o utilidades y a nombre de quién están los terrenos y carros de la cooperativa…”
Construida al pie de la carretera que va de Teocelo a Baxtla, se encuentra una de las casas, con alberca, jardín, cochera y amplios espacios interiores, propiedad de Marco Antonio Pérez Vela, actual presidente del Consejo de Administración de la cooperativa de autotransportes “Excélsior”

 Poderoso caballero…
Choferes, cobradores, mecánicos y despachadores, así como socios y trabajadores excluidos de la cooperativa Excélsior dicen lo que saben de Marco Antonio Pérez Vela, actual presidente del Consejo de Administración de la empresa de autotransportes, que ya cuenta ahora con 102 unidades en servicio.
En fondas y tiendas de los  alrededores de la Plaza de Toros “Alberto Balderas”, de Xico,  comentan que  por temor a represalias  –pues el inspector Alberto Castillo (a) el fierro los vigila- no dan sus nombres, pero a todos les consta que Marcos tiene al menos unas 12 casas -en Baxtla, Teocelo, Xico, Coatepec y Xalapa- diez vehículos, terrenos, ganado,  cuentas en el banco, taxis  y negocios, algunos a su nombre y otros bajo presta-nombres, desconociéndose hasta la fecha cuál es el  sueldo que percibe como presidente del Consejo de Administración de la Sociedad Cooperativa de Autotransportes Excélsior.
En cambio, los trabajadores del volante, cobradores, mecánicos y personal de oficinas reciben sueldos muy bajos, trabajando 12 y hasta 14 horas diarias, a veces sin días de descanso y para entrar a trabajar los obligan a pagar una fianza, de 3 a 5 mil pesos; luego, explican, Pérez Vela le encarga “reventar” al inspector fierro  a quien haya cometido alguna falta, por mínima que sea, para despedirlo y quedarse con el dinero de la fianza, así se ha hecho rico también.
Algunos socios refieren que Pérez Vela es originario de Baxtla, municipio de Teocelo, no tiene estudios y  llegó a los Excélsior en 1986, trabajando  un tiempo como chofer; posteriormente, en 1991 entra a ser parte de la directiva y  desde 1999 se convierte en presidente del  Consejo de Administración –cargo que no ha dejado desde hace 14 años-, desde donde manipula - con ayuda de sus abogados- a los demás miembros de la directiva, con la advertencia de “ me apoyas o te vas” y obligándolos a firmar documentos para alterar informes o inventar acuerdos de supuestas asambleas, según  testimonio de socio que trabajó de 1981 al 2000 pero que fue corrido por Marcos al no cumplirle sus caprichos.
Incluso explican que la misteriosa desaparición de Pérez Vela, entre el 22 de marzo y el 8 de abril de 2011, se comentó entre los empleados como un auto-secuestro, para justificar el pago de rescate con dinero de la empresa e incluso se asegura que con ese pretexto una de las camionetas en que viaja el presidente del Consejo de Administración, no de la cooperativa sino de su propiedad, fue blindada con dinero de los Excélsior.
Sobre la  relación  de Marco Antonio Pérez Vela con el alcalde de Xico, Luis Alberto Pozos Guzmán, algunos aseguran que son compadres; otros afirman que el presidente de Xico es asesor de Marcos y podría tener dinero invertido en la cooperativa; no pasan por alto el hecho de que el Patronato de la Plaza de Toros “Alberto Balderas” le rentaba a los Excélsior  las afueras del local, para que funcionara como terminal, pero desde que Pozos Guzmán tomó el  control de la plaza, Pérez Vela dejó de pagar 12 mil pesos mensuales, desde octubre del año pasado; se afirma que el alcalde de Xico le aconsejó a Marcos  depositar ese dinero en el juzgado de Coatepec, para “reventar” a José de la Luz González Gálvez, presidente del patronato.
Llega caso Excélsior a Tribunales
Diversos medios de comunicación, impresos y electrónicos, como La Jornada Veracruz, El Heraldo de Xalapa, Al Calor Político, Diario de Xalapa y El Dictamen han  recogido en sus páginas y portales en internet, los atropellos cometidos por Antonio Pérez Vela en contra del señor Rosalío Olmos Rodríguez, a quien metió a la cárcel en dos ocasiones sólo por reunir firmas de sus demás compañeros de la cooperativa, para solicitar asamblea y resolver la situación laboral de 14 personas excluidas en 2002.
Como la primera vez no le comprobaron nada y salió de la cárcel, explica Rosalío Olmos que el 5 de abril de 2004 le notifican por escrito los directivos de Excélsior que él era uno de los 14 excluidos, por lo que el 16 de abril les contestó mediante escrito que recibió René Barrera Caraza, que en ese momento era parte de la directiva de la cooperativa.
La empresa ignoró el escrito de contestación y el 14 de enero de 2005 Pérez Vela ordena protocolizar ante notario acta en la que se dice que por no contestar la notificación del 5 de abril del año anterior, Rosalío Olmos queda fuera de la cooperativa Excélsior.
Posteriormente, el 5 de enero de 2010, judiciales lo vuelven a detener y lo trasladan al reclusorio de Pacho Viejo, bajo la acusación de Marco Antonio Pérez Vela de que “se ostenta como socio (de la cooperativa Excélsior) sin serlo”, pero sale también en libertad al no comprobársele nada.
Por eso, con la asesoría del abogado Zózimo Rivera Pérez, Rosalío Olmos Rodríguez  entabla un  juicio ordinario  mercantil  el 7 de septiembre del 2012 –expediente 135/2012-, para demandar ante el Poder Judicial de la Federación la nulidad de la asamblea del 14 de enero de 2005, que lo excluyó como socio, con el falso argumento de que no había contestado  la notificación del 5 de abril de 2004.
Sobre este juicio, los días 22 y 25 de marzo de este año se realizaron dos audiencias en el Juzgado Primero de Distrito en el Estado de Veracruz, en Xalapa, donde compareció el licenciado Rubén Salvador Lara Mateos,  apoderado legal de la Sociedad Cooperativa de Autotransportes Excélsior Xalapa-Coatepec-Xico, Sociedad de Capital Limitada “hoy Sociedad Cooperativa de Autotransportes “Excélsior” Xalapa-Coatepec-Xico” y por separado Rosalío Olmos Rodríguez.

De proceder el amparo promovido por el Patronato de la Plaza de Toros “Alberto Balderas” de Xico, muy pronto el alcalde de Xico,  Luis Alberto Pozos Guzmán, tendría que devolverles el local y el presidente del Consejo de Administración de la línea “Excélsior”, Marco Antonio Pérez Vela, tendría que pagarles  unos 60 mil pesos por adeudos de la renta del local o desocupar el predio.

 Aclara el demandante que en ningún momento desea causar daño alguno a la cooperativa y menos a sus trabajadores y socios o a sus familia, pues señala que a pesar de los bajos salarios que perciben y las fuertes presiones que hay sobre ellos, la mayoría se esmera en el servicio a los usuarios; el problema es –dice Rosalío- que Marcos quiere privatizar las ganancias de una cooperativa y las autoridades competentes deben investigar todo lo que pasa con los Excélsior.
Derecho de réplica
Además de leer en el noticiero “Agenda Informativa” de Radio Teocelo y de publicar en la edición 117 de Alta Voz el texto íntegro que el pasado  7 de febrero entregó el señor Othoniel Martínez Vásquez, en representación de la cooperativa Excélsior, también se ha solicitado  en tres ocasiones  entrevista con el presidente del Consejo de Administración, Marco Antonio Pérez Vela o alguno de los demás directivos de la línea o sus abogados.
Mediante llamadas telefónicas los  días viernes 15, miércoles 20 y martes 26 de marzo,  la secretaria Edith Velázquez nos ha informado, desde las oficinas de Hernández y Hernández número 44,  que Pérez Vela y Othoniel Martínez, lo mismo que el abogado Lara Mateos “no desean hacer ninguna declaración” como  derecho de réplica en ambos medios de comunicación.

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