5 de octubre de 2012

MODOS DE BENDECIR LA MESA


Verónica Carrillo

¿Cuántos kilos de alimento en buen estado tiras cada año? Probablemente más de lo que tu alacena puede contener. Cuesta trabajo pensar en la cantidad de comida que desperdiciamos diariamente en todo el mundo. Y el problema es que lo hacemos de forma inconsciente.

Cada día en México desperdiciamos 31 mil toneladas de comida en buen estado. El estudio “Global Food Loses and Food Waste” muestra que cada año, los consumidores de países desarrollados desperdician 222 millones de toneladas. Ante este panorama en Europa ha nacido un movimiento que se denomina “freegan”, que es la contracción de free (gratis/libre) y vegan (vegano/vegetariano).

El término freegan designa un estilo de vida contra el consumismo que consiste en el empleo de estrategias alternativas para vivir. Estas estrategias están basadas en una participación limitada en la economía convencional y en un mínimo consumo de recursos. Los freegans rechazan el desperdicio de alimentos. Los freegans abogan por la comunidad, la generosidad, la conciencia social, la libertad, la cooperación y el compartir, en oposición a la sociedad basada en el materialismo, la apatía social, la competición, la conformidad y la codicia.

Este movimiento comenzó a mediados de 1990, junto a los movimientos antiglobalización y ecologista en los países con poblaciones de ingresos medios y altos. Parte del estilo de vida freegan es recuperar los alimentos desechados en los contenedores de basura de supermercados y restaurantes. Los freegans rescatan la comida por razones políticas, más que por necesidad.

La ideología freegan se basa en un manifiesto escrito por el baterista estadounidense Warren Oakes en 1999. Por lo que toca a Europa, Tristram Stuart, en diciembre de 2009 organizó un acto en la plaza Trafalgar Square de Londres conocido como el "Feeding the 5000" (Alimentando los 5000) con el que quería despertar la conciencia para reducir el derroche de comida. Para ello, se repartieron a 5.000 personas curry, batidos y comida fresca, de manera gratuita, que de otra forma se habría tirado a la basura.

Nosotros tenemos el poder para producir los cambios necesarios si convertimos el desperdicio de comida en algo socialmente inaceptable. ¿Cómo? Todo empieza al ir de compras: haz una lista de lo que necesitas, y utiliza la lista como un escudo que te proteja de las técnicas que utilizan los comercios de alimentación, que quieren que compres más de lo que necesitas. ¡Come lo que compras y compra lo que necesites!

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