3 de septiembre de 2008

Justino Anell Fuentes, "Don Tino": Peluquero

Por: Beatriz Mora

Hace algunos años, cuando el local de don Tino aún se encontraba en la calle Zaragoza, tuvimos la oportunidad de entrevistarlo y algo de lo que nos comentó fue lo siguiente:

“Nada más estudie hasta cuarto año, porque los maestros tuvieron una dificultad y el gobierno quitó la primaria completa. Mi papá me preguntó si quería irme al campo o prefería un oficio, decidí éste último. Mi primer oficio fue la sastrería, tenía como 13 ó 14 años cuando empecé. Mi maestro de sastrería fue Natalio Veliz. Estuve 3 años trabajando con él. Su sastrería estaba en Zaragoza, yo vivía en 20 de noviembre. Tenía bastantes clientes. En aquel tiempo cuando se mandaban a hacer un pantalón para la fiesta de agosto, tenían que pedirlo 2 ó 3 meses antes, porque no nos dábamos abasto. No ganaba muy bien, nos pagaban a 3 pesos la pieza, cada pantalón, y eso ya cuando llevábamos 2 ó 3 años trabajando, antes sólo nos daban una propina a la semana.

Actualmente ya quedan pocos sastres, por todas las fábricas que hay. Estuve trabajando como sastre 20 años, hasta los 35, pues mi papá se enfermó. Él era peluquero y yo le ayudé en el negocio porque no se daba abasto. Mi papá fue mi maestro de peluquería. Heredé el oficio. Tenía como 25 años cuando empecé. Tengo aproximadamente 60 años como peluquero. Al principio no quería dedícame a esto, porque ya sabía la sastrería y porque el día que más trabajo había era el domingo después de la misa y era cuando uno aprovechaba para andar de novio...

En la peluquería utilizo maquinas, tijeras, peines, jabón, mesita, bledo: con el que sacude a los clientes, las filipinas para no ensuciarme la camisa, y muchas cosas que me dejó mi papá, como la palangana: donde se pone el agua. Algunas cosas ya tienen como 50 años.

Los locales donde he trabajado han estado en Independencia Oriente y en calle Morelos. (Actualmente está en Zaragoza).

Antes la gente nada más se cortaba el pelo sábado y domingo, sobre todo por la gente que venía de las rancherías. Ahora tengo clientes todos los días, 2 ó 3 clientes al día. El corte que más me piden es el corte antiguo, el normal. Hay corte oscuro y corte claro. En el primero, utilizo el peine del 2,3 ó 4; en el claro, uso el del número 1, como los cortes de policías. Cuando me vienen a ver muchachos que quieren cortes raros, de esos modernos, les digo que mejor se vayan con alguien más, porque son cortes que cuestan mucho trabajo, hay que untarles todo de gel con los pelos parados.

También les corto el pelo a los niños chiquitos, es un poco difícil porque lloran y se mueven y pueden quedar mal. Por otro lado, ya pocas personas me piden que los rasure, pues ahora ya hay mucha facilidad con los rastrillos.

Cobro según el largo del cabello, entre 25 y 30 pesos. He atendido por generaciones. Tengo mis clientes desde hace años, a los cuales les cortaba el cabello cuando eran chiquitos y ahora ya me traen a sus hijos o nietos. Es un momento que se puede aprovechar para platicar con los clientes. Como anécdota puedo contarles que tengo clientes se quedan bien dormidos, roncan y roncan, supongo que es porque tenía un sillón que era muy cómodo.
Actualmente ya no existen muchos peluqueros, pero antes sí, por mencionarte algunos: Chico Luna, don Laureano Morales, don Mito, un hermano de don Chico Luna, Antonio Luna, que trabajó mucho tiempo con mi papá; don Miguelito Pale, Cesar Pale, don Fernando Guzmán, Caso Anell, Emiliano Texon, Alejandro Morales, y más. Ahora somos dos o tres.

Le he enseñado el oficio a uno o dos muchachos pero no eran de aquí, era un muchacho de San Marcos, que sí siguió con el oficio”.

Por otro lado, Don Tino nos platica de su afición por el béisbol y que también tocó en un grupo de son:

“La afición al béisbol nació entre todos los muchachos de mis tiempos. Formamos el equipo Tigres. Don Luís Morales era el que nos habilitaba de guantes, bates y pelotas, porque su situación económica era buena. Después, hicimos un campeonato aquí en Teocelo, de 4 equipos: estaba La Coronita, que dirigía don Luís Anell, Los Cachorros, la dirigía don Antonio Carrera, el equipo Agricultura, que patrocinaba don Abelardo Xilot, y el equipo Tigres, en el que yo jugaba, que nos dirigía don Luís Morales. Se hacían buenos juegos porque traíamos a los mejores peloteros de Xalapa de refuerzos, don Héctor Terán, Héctor Acosta y otros.

Recuerdo que tenía como 15 años cuando empecé a jugar. Participamos en la liga de Paso de Ovejas, fue la mejor época. Se entusiasmaba mucho la gente, iban bastantes camionetas con gente a apoyarnos.

Los Teocelanos destacados en este deporte son: Porfirio Ruiz y Raúl Olmos. Actualmente el deporte ha decaído un poco porque el fútbol es más fácil y hay más afición.

Después de que jugué, me dediqué a entrenar a los chiquillos. También fui dirigente de la liga. Además, tengo desde hace 35 años aproximadamente, una tienda de artículos deportivos, es la única en la ciudad”.

Finalmente don Tino nos comenta: “También fui músico, toqué en Los Diablos del Son. Aprendí con el maestro Cornelio. Tocaba la guitarra, aunque de manera lírica, hasta la fecha me gusta la guitarra. Recuerdo que don Raúl Martínez nos dio los trajes, nos apadrinó. Llevábamos serenatas y bailaban las muchachas con la música que tocábamos. El grupo estaba formado por: Don Cornelio, Seferino Cid, Eleuterio Chama, Cesar Pale, Federico Pale, Lorenzo Anell. Tocamos como 4 ó 5 años porque después formaron la orquesta…

Agradecemos a don Tino, por habernos compartido su historia de vida. Lo reconocemos como uno de los personajes populares de Teocelo. Si usted está interesado en visitarlo, puede hacerlo en la calle de Zaragoza de esta ciudad.

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