Beatriz Mora
Entrevista Textual
“Soy la Lic. María Lucila Teczon Tlalchi, Directora del DIF Teocelo desde enero 2011. Las actividades que se realizan en el DIF son las establecidas por los programas, como la dotación de productos alimenticios, atención de asuntos jurídicos y de salud, sobre todo adultos mayores y niños discapacitados.
Atendemos de 15 a 25 personas diarias, de las cuales el 50% es población joven, que se acercan desafortunadamente por disfunción familiar; algunos que están inmersos como hijos en la propia familia o que ya ellos establecieron su propia familia y que empiezan a tener alguna disfunción. Los problemas vienen con los casamientos o las uniones “al vapor”, que van de la mano con la paternidad irresponsable, se embarazan y ven como la única salida vivir en unión libre para que la persona que está embarazada no quede mal ante la sociedad. De ahí vienen las separaciones. Permanecen muy poco tiempo juntos porque como aún son jóvenes que estudian o aún dependen de los padres pues van a habitar a la casa materna y esto favorece la disfunción de la nueva pareja y en algunos casos la violencia, sobre todo de omisión de cuidados, golpes, agresiones verbales, porque no están preparados aún para el matrimonio.
Estamos trabajando ahora con 170 expedientes de familias que están pagando una pensión alimenticia. El 90% son jóvenes que se citan para realizar un convenio para que el padre cumpla con la manutención de los hijos, de entre 18 y 25 años. También hemos tenido casos de menores de 18 años, pero ahí tienen que intervenir los padres porque como son menores, ellos no pueden tomar decisiones en cuanto a convenios de éste tipo.
En caso de jóvenes las denuncias que más recibimos son de violencia en la pareja y en otros casos de violencia de los padres hacía ellos. A los jóvenes les gusta la libertad, las discos, y por ende las adicciones. La causa de todo esto se debe a la falta de comunicación entre padres e hijos, eso es lo que viene a generar una disfunción y una desviación de los jóvenes, pues ahora ambos padres trabajan, hay descuido de los hijos durante el día y con la ociosidad buscan otras diversiones, otras situaciones que no son favorables para ellos, como las adicciones, agresiones, violencia. Por ello, hace falta en Teocelo algún centro recreativo para los jóvenes, para desviarlos ya de adicciones y de otras cosas que los perjudican, hace falta algo en lo que descarguen su energía.
Hay casos de jóvenes, de adolescentes, que aún no cumplen la mayoría de edad y que al verse inmersas en esa disfunción familiar optan por la libertad o el libertinaje sexual. Son problemas que no se pueden ocultar, generalmente los detectan en las escuelas, a partir de secundaria, los reportan, va trabajo social, platicamos con las jóvenes y al final concluimos que estas niñas vienen de una familia disfuncional. No hay comunicación entre ellas y sus padres. Generalmente se canalizan a sicología, pero son paliativos porque generalmente los padres se niegan a participar en esas sesiones sicológicas, piensan que mandando a los hijos con eso se soluciona el problema, pero el problema de raíz no se abate por la cultura de la gente de no querer acudir a sicología, dicen que no están locos para acudir con la sicóloga, tristemente.
También se han atendido algunos casos de jovencitos de secundaria, incluso de primaria y no sólo en la cabecera si no en las comunidades, generalmente de Monte Blanco hacia abajo donde se les observa una tendencia al suicido ya que agreden su cuerpo lastimándose la piel y eso ya es un foco rojo para atender. Ahí interviene la sinóloga, se le da seguimiento y volvemos a caer en la causa de la disfunción familiar. Tenemos también casos de discapacidad en jóvenes que requieren más que nada apoyos funcionales y algunos casos minoritarios donde hay omisión de cuidados. También existen dos casos de VIH en jóvenes, hemos conciliado con ellos, sobre todo para tratar de abatir que sigan haciendo promiscuidad y sigan contaminando a otros jóvenes.
Por lo anterior, hay mucho que hacer en las escuelas, desde jardín hasta preparatoria, para acabar con esto, porque debemos cambiar los patrones culturales desde temprana edad, hay que dar capacitación continua, que se les vaya sembrando en su cabecita laso valores y el respeto que cada ser humano debe tener. Cuando trabajamos con jóvenes se observa mucho cinismo pero es una muestra de rebeldía hacía los padres cuando existe la disfunción. Lamentablemente hay repetición de patrones.
He logrado atraer algunos jóvenes que están yendo a tratamiento psicológico y han cambiado, pero es muy poco para todo lo que hay.
El principal reto con los jóvenes es abatir la violencia, es difícil pero no imposible de lograr. Hay que tener el tacto suficiente para no genera más violencia. Los medios de comunicación pueden dar a conocer los programas preventivos para que los jóvenes vayan evitando, por ejemplo las infecciones de transmisión sexual o lo problemas que les ocasionan las adicciones, etc.
El DIF realiza reuniones familiares con la finalidad de conciliar y resolver. Hoy tuvimos pláticas con algunos padres y tratamos que pacíficamente se resuelvan los conflictos porque tal parece que se suben a un rin papá y mamá y los perjudicados son los hijos. Para ello tenemos trabajo social, una sicóloga y dos chicas de servicio social en trabajo social que andan muy apuradas visitando los domicilios, porque de las soluciones que se dan se les dan seguimiento a domicilio.
Éste es un sistema para integrar familias, así que invito a los jovenes para que acudan ante cualquier situación o problema, pues aquí se les abrirán las puertas y se les ayudará”.

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