3 de junio de 2010

LA SARTÉN POR EL MANGO

 Verónica Carrillo Curi

¿CÓMO EVITAR LA OBESIDAD INFANTIL?

El hábito de seleccionar bien los alimentos
Lo que no se consigue cambiar durante la infancia, más difícil será después. La niñez es una etapa en la que es posible, casi todo lo relacionado con los hábitos y conductas. En esta etapa, se ordena la personalidad y se establece patrones que serán la base del comportamiento del niño, cuando adulto. Es por ello que todos los que estén relacionados al mundo infantil, concentren sus esfuerzos para que la educación del niño sea la mejor posible. Eso le proporcionará una vida sana en todos los sentidos. Es necesario estar consciente de que la salud es una pieza importante para el equilibrio de los niños.
El hábito de alimentarse bien
Uno de los hábitos que puede prevenir la obesidad infantil es crear en el niño la costumbre de alimentarse bien. Darle el alimento adecuado desde su nacimiento es la mejor forma de mantenerlo con buena salud. Empieza con la leche materna, luego con las papillas y después con los menús. Es necesario que el niño pruebe de todo un poco, que su alimentación sea variada y completa hasta por lo menos los dos años de edad.
Aparte de este hábito de seleccionar bien los alimentos que damos a los niños, es necesario crear, el hábito de compartir la comida, la mesa y la compañía. Hacer que la comida sea un encuentro placentero. Debe evitarse comer frente a la televisión, así como limitar la presencia de los niños frente a la televisión a no más de 2 horas al día.
Padres obesos o no son siempre ejemplos para los hijos. Si el padre o la madre comen en demasía y son obesos, es casi seguro que el hijo también lo sea. En este caso es necesario modificar los hábitos familiares en cuanto a la alimentación y estimular las actividades físicas al aire libre.
Hábitos alimentarios saludables
La obesidad no es accidental. Se puede prevenir siguiendo algunas sugerencias:
+ Nunca prescindir de un desayuno completo compuesto por frutas, cereales y lácteos al que deberá dedicarse entre 15 y 20 minutos de tiempo. De esta manera, se reduce la necesidad de consumir alimentos menos nutritivos a media mañana y se mejora el rendimiento físico e intelectual en la escuela. Cuanta mayor variedad de alimentos exista en la dieta, mayor garantía de que la alimentación es equilibrada y contiene todos los nutrientes necesarios.
+ Los cereales integrales (pan, pasta, arroz, tortillas, etc.), las papas y legumbres (chícharos, frijoles, alubias, garbanzos, habas, ejotes, lentejas, cacahuates, soya) deben constituir la base de nuestra alimentación, de manera que los hidratos de carbono representen entre el 50% y el 60% de las calorías de la dieta.
+ Se recomienda que las grasas no superen el 30% de la ingesta diaria. Deben reducirse lo más posible, el consumo de grasas saturadas y ácidos grasos.
+ Las proteínas deben aportar entre 10% y 15% de las calorías totales, deben combinarse proteínas de origen animal y vegetal.
+ Se debe incrementar la ingesta diaria de frutas, verduras y hortalizas hasta alcanzar, al menos, 400 gramos al día. Esto es, consumir 5 raciones al día de estos alimentos.
+ Disminuir (casi erradicar) el consumo de productos ricos en azúcares simples (golosinas, dulces y refrescos).
+ Reducir el consumo de sal.
+ Beber entre uno y dos litros de agua al día.
+ Involucrar a todos los miembros de la familia en las actividades relacionadas con la alimentación: hacer la compra, decidir el menú semanal, preparar y cocinar los alimentos, etc.

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